Habla


El habla es la acción de comunicarnos mediante sonidos articulados, resultado de la coordinación precisa de los músculos de la lengua, labios, mandíbula y tracto vocal. Esta capacidad permite expresar pensamientos, emociones e ideas a través del diálogo y se apoya en conocimientos de pronunciación, vocabulario y en la comprensión del contexto cultural. Desde una perspectiva del desarrollo, el habla evoluciona desde la producción de palabras aisladas hasta la formación de frases completas, constituyendo un sistema socialmente transmitido que posibilita la interacción humana y el aprendizaje del lenguaje.


Fonación

Proceso mediante el cual se producen los sonidos al vibrar las cuerdas vocales. Ejemplo: Hablar, cantar o gritar.

Articulación

Movimiento de los órganos del habla (labios, lengua, dientes, paladar) que forma los sonidos del habla. Ejemplo: Al decir “p” en “papa”, los labios se cierran y luego se abren rápidamente.

Resonancia

Fenómeno que ocurre cuando las ondas sonoras producidas por las cuerdas vocales se amplifican y modifican a medida que pasan a través de las cavidades del tracto vocal, como la boca, la faringe, los senos nasales y la laringe. Ejemplo: Una voz con hipernasalidad puede indicar un problema en la resonancia.

Fluidez

Nivel de facilidad con la que se produce el habla, sin interrupciones anormales como bloqueos o repeticiones. Ejemplo: Un habla fluida es continua, mientras que una persona con tartamudez puede presentar bloqueos o repeticiones.

Prosodia

Aspectos melódicos y rítmicos del habla, como la entonación, el ritmo, el volumen y la velocidad. La prosodia es importante para expresar emociones o hacer preguntas. Ejemplo: La diferencia entre “¡Qué bueno!” y “¿Qué bueno?” radica en la prosodia.

Dislalia

Dificultad para pronunciar ciertos sonidos o fonemas. Es común en niños pequeños y puede ser temporal, pero también puede persistir si no se trata adecuadamente. Ejemplos: Pronunciar “s” como “sh” o “r” como “l”.

Disartria

Trastorno motor del habla que afecta la articulación, la voz, y la fluidez debido a una debilidad o falta de coordinación en los músculos que se usan para hablar. Generalmente se asocia con daño cerebral o trastornos neurológicos. Ejemplos: Dificultades para articular palabras, hablar de manera lenta.

Tartamudez (Disfluencia del habla)

Dificultad para mantener la fluidez del habla, que se caracteriza por repeticiones, bloqueos o alargamientos de sonidos o palabras. Puede ser episódica o crónica y afecta a personas de todas las edades. Ejemplo: “P-p-puedo ir a jugar?

Trastornos de la voz

Problemas en la calidad, el tono, el volumen o el timbre de la voz. Pueden estar relacionados con factores como el abuso vocal (gritar en exceso), infecciones o problemas emocionales. Ejemplos: Ronquera, voz nasal, voz apagada.

Apraxia del habla

Trastorno neurológico en el que una persona tiene dificultades para planificar y coordinar los movimientos necesarios para hablar, a pesar de tener los músculos físicos en buen estado. Es más común en niños, pero también puede aparecer en adultos tras un daño cerebral. Ejemplo: Dificultad para decir palabras de manera precisa o correcta, incluso cuando la persona sabe lo que quiere decir.

Si el habla de la persona no es clara, no progresa según la edad, presenta esfuerzo o cambios repentinos, es momento de consultar a un fonoaudiólogo.

La evaluación del habla es un proceso que permite identificar dificultades o trastornos en la producción verbal, como problemas en la articulación, fluidez, ritmo, y tono de la voz. A través de entrevistas, pruebas estandarizadas y observación directa, el fonoaudiólogo evalúa aspectos como la pronunciación de sonidos, la presencia de tartamudez, el ritmo y la entonación del habla. Los resultados de la evaluación permiten establecer un diagnóstico preciso y crear un plan de tratamiento personalizado, que puede incluir terapia fonoaudiológica para mejorar la claridad y fluidez del habla, previniendo problemas a largo plazo y favoreciendo la autoestima y la integración social

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